Se utiliza, por lo general, para brindar una estabilidad considerable a la columna vertebral después de la cirugía y la instrumentación vertebral cervical puede incluir:

  • Placas cervicales anteriores
  • Placas cervical posteriores
  • Cableado cervical posterior
  • Cajetines de fusión intervertebral cervical anterior
  • Elementos ortóticos cervicales posoperatorios

Placas cervicales anteriores

Es posible aplicar una pequeña placa al frente de la columna vertebral. Este procedimiento relativamente simple puede agregar una estabilidad considerable a la construcción de la columna.

Las placas anteriores fueron desarrolladas en la década de 1980 y su uso estuvo inicialmente restringido a fusiones largas (fusiones de múltiples niveles). En la actualidad, hay más cirujanos que también las utilizan para procedimientos de un solo nivel.

El agregado de una placa cervical anterior durante la cirugía para proteger el injerto óseo y agregar estabilidad extra a la columna no agrega mucho al procedimiento de fusión cervical. Las placas son caras pero ayudan a que el paciente vuelva más rápido a su funcionamiento normal después de la cirugía. Se ha vuelto muy común que los cirujanos utilicen una placa como un agregado de rutina a la fusión cervical.

La técnica es bastante sencilla.

  • La placa se coloca en el frente de la columna cervical y une el nivel o los niveles a ser fusionados.
  • Luego de la aplicación de la placa, se colocan dos pequeños tornillos a través de la placa y en el cuerpo vertebral por encima y por debajo de la fusión.
  • Por lo general, se utiliza la fluoroscopía intraoperatoria (radiografía en tiempo real) para ver los tornillos y asegurarse de que están correctamente colocados.
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Los riesgos de la colocación de la placa son:

  • Falla o aflojamiento de los tornillos
  • Mayor riesgo de infección
  • Es posible que los tornillos sean colocados incorrectamente en el espacio discal por arriba o por debajo de la fusión
  • Es posible que los tornillos sean colocados incorrectamente en la arteria vertebral que se extiende hacia el costado de la columna vertebral, lo que puede causar un sangrado excesivo o una apoplejía.

Es poco común que se produzcan complicaciones intraoperatorias o posoperatorias con la colocación de la placa.

Placas cervicales posteriores

Para agregar estabilidad a la columna vertebral, es posible colocar una placa cervical posterior en el costado de la columna (por encima de las articulaciones facetarias) y unirla a la columna a través de tornillos. Los tornillos se encuentran en ángulo con el hueso, separado del canal, en lo que se conoce como masa lateral.

La colocación de los tornillos implica cierto riesgo a la arteria vertebral y a la raíz del nervio saliente, por lo que hay un mayor riesgo (en comparación con los procedimientos de cableado), pero se logra una mejor fijación de la columna vertebral.

  • Véase Tornillos pediculares para la artrodesis vertebral

Es posible utilizar un nuevo procedimiento y un sistema de instrumentación posterior en vez de una placa cervical. Para ello, se utilizan pequeños tornillos que luego se conectan por medio de una pequeña varilla. Es un sistema más flexible y es técnicamente más fácil de aplicar que una placa cervical, pero aun así brinda una excelente fijación posterior y es bastante rígido.

Cableado cervical posterior

Antes del desarrollo de las placas y de las varillas, el único sistema de fijación disponible era el cableado. En la columna cervical baja, no suele ser común el cableado por sí solo para la fijación, ya que el nuevo sistema es más fácil de aplicar y más rígido. Aún se sigue realizando el cableado para fusionar los segmentos vertebrales cervicales altos (C1 a C2). El cableado a este nivel, si los elementos cervicales posteriores se encuentran intactos, pueden brindar una construcción bastante rígida.

A pesar de que es posible utilizar el cableado para fijar el nivel C1-C2 en la mayoría de las situaciones, algunas veces es necesario colocar un tornillo facetario posterior (atornillado de Magerl) en casos de inestabilidad significativa. Los casos de tumor, fractura o artritis reumatoide pueden causar dicha inestabilidad. También puede utilizarse si los elementos posteriores no están intactos o si el paciente ya ha presentado fracaso en la fijación con un cableado posterior.

Cajetines de fusión intervertebral cervical anterior

Los cajetines de fusión intervertebral cervical anterior pueden ser utilizados en el espacio cervical intervertebral para obtener una fusión. Hay diferentes variedades (encajable o atornillable) y pueden estar hechos de diferentes sustancias (fibra de carbono, PEEK (poliéter éter cetona) o titanio).

  • Véase Cajetines de fusión intervertebral para la artrodesis vertebral

En la actualidad, los cirujanos están cada vez más interesados en la estabilización de la articulación intervertebral sin la necesidad de utilizar un aloinjerto o un autoinjerto óseos. Estos cajetines sintéticos pueden ser rellenados con sustitutos sintéticos de injerto óseo. En algunos casos, es posible obtener suficiente estabilidad con el uso de un cajetín intervertebral y que no sea necesaria la fijación complementaria con una placa cervical.

Soportes cervicales posoperatorios

Dado su tamaño relativamente pequeño, la columna cervical es adecuada para la colocación de soportes posoperatorios. La extensión de la cirugía suele determinar la cantidad de tiempo durante el cual se recomienda el uso del cuello ortopédico después de la cirugía. Muchos cirujanos pedirán a los pacientes que usen el cuello ortopédico por:

  • 6 semanas después de una fusión de un nivel
  • Hasta 12 semanas después de una fusión de múltiples niveles.

Lamentablemente, no hay evidencia definitiva en la literatura médica que indique exactamente cuánto tiempo se debe usar el cuello ortopédico o si es realmente necesario su uso.

Con las técnicas de fijación (como las placas anteriores), probablemente sea razonable usar cuellos ortopédicos principalmente para el control del dolor en el período posoperatorio inicial (dado que la mayoría de la estabilidad real de la columna proviene del injerto óseo y de la placa).

El uso de soportes posoperatorios para una fusión de un solo nivel con instrumentación probablemente no sea necesario y cada vez más cirujanos están limitando el uso de los elementos ortóticos posoperatorios o incluso eliminándolo.

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