Cuando un disco cervical empieza a deshidratarse y agarrotarse, hay varias maneras en que pueden desarrollar el dolor del cuello y síntomas asociados.

Dolor de un disco degenerado

La mayoría de las personas que tienen un desgarre de disco no experimentan dolor de ello. La razón exacta no es conocida, pero la mayoría de expertos creen que tiene algo que ver con la inervación del disco, y la sensación de dolor puede variar de una persona a la otra. Por ejemplo, puede que algunas personas tengan nervios que penetran más profundamente en el disco, mientras que algunas personas tal vez simplemente tengan un umbral más alto de sentir el dolor.

Cuando un disco degenerado causa dolor del cuello, es probablemente debido a uno o más de los siguientes:

El dolor discogénico 

Este tipo de dolor ocurre dentro del propio disco y puede variar de leve a severo. El interior gelatinoso del disco, llamado el núcleo pulposo, contiene proteínas que causan inflamación dolorosa si hacen contacto con los nervios ubicados en la parte exterior del disco.

En un disco sano de un adulto, los nervios solo penetran el tercio externo del exterior protectivo del disco, llamado el anillo fibroso. Sin embargo, si se desgarra el exterior del disco, los nervios pueden empezar a crecer más profundamente en el disco en un intento de curarse. La porción interna suave del disco puede escaparse hacia los anillos externos y hacer contacto con los nervios pequeños, lo cual puede volverse doloroso. Algunas investigaciones incluso han mostrado nervios creciendo hasta el centro del núcleo pulposo en un disco doloroso degenerado.

Inestabilidad de micro-movimientos

Cuando el exterior duro del disco se desgasta y ya no proporciona amortiguación y estabilidad, las vértebras encima y debajo del disco pueden moverse más que lo normal y los músculos adyacentes pueden tener espasmos dolorosos en un intento de limitar ese movimiento anormal.

El dolor de un disco degenerado puede variar de un dolor sordo a algo tan intenso que limite los movimientos y las actividades. En la mayoría de los casos, el dolor disminuirá dentro de unas semanas o meses cuando la inflamación química de la materia discal empiece a disminuir, y/o el disco se estabilice en una nueva posición estable.

Ver Causas del dolor por enfermedad degenerativa del disco

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Otras condiciones asociadas con un disco degenerado

Es común que la enfermedad degenerativa del disco cervical se presente con otras condiciones de la columna, desarrollándose al mismo tiempo, o en algunos casos una causa la otra. Ejemplos comunes incluyen:

  • Hernia de disco cervical. El núcleo de un disco degenerado puede insertarse en fisuras del anillo fibroso. Si el núcleo pulposo pasa eventualmente por el anillo fibroso, es considerado una hernia discal. Por el otro lado, una lesión traumática, como una caída, o otros problemas pueden causar una hernia de disco que eventualmente acelera la degeneración del disco y causa la enfermedad degenerativa del disco cervical. 
  • La osteoartritis cervical. Cuando el disco degenera y el espacio discal dentro la columna vertebral empieza a colapsar, las articulaciones facetarias pueden moverse anormalmente o subluxarse y desgastar el cartílago, y además causar espolones óseos en el cuello.
  • La estenosis espinal cervical. Esta condición ocurre cuando hay un estrechamiento del canal espinal (por el cual pasa la médula espinal) o foraminas (por las cuales pasan los nervios espinales) debido a los espolones óseos, como descrito en el escenario de artritis del párrafo previo. 

Por ejemplo, la degeneración de disco podría eventualmente causar osteoartritis, que podría eventualmente resultar en la estenosis espinal. Algunas pacientes nacieron con una forma congénita de de estenosis cervical y no necesitan tener degeneración del disco para desarrollar síntomas.

Mirar Estenosis Espinal Cervical Video

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La radiculopatía cervical - síntomas del dolor, el hormigueo, el entumecimiento, y/o la debilidad irradiandose por el hombro hacia el brazo y la mano - puede suceder cuando una o más de las raíces nerviosas del cuello se comprimen o se irritan. Por ejemplo, una hernia de disco o un espolón óseo podría comprimir una raíz nerviosa del segmento C6-C7 que podría causar debilidad en el tríceps y el antebrazo, la caída de la muñeca, y una sensación alterada en el dedo medio o las puntas de los dedos.

Si la médula espinal al nivel del cuello se comprime por la estenosis espinal, como la causado por los espolones óseos o de un disco protruido, síntomas posibles del dolor, el hormigueo, el entumecimiento, y/o la debilidad se podría sentir a ese nivel del cuello y en cualquier sitio abajo. Por ejemplo, una persona podría tener hormigueo o debilidad en las piernas, problemas del equilibrio, o incluso dificultad en controlar los intestinos o la vejiga.

Es importante buscar atención médica de inmediato si hay síntomas de la mielopatía, ya que la condición podría progresar y sin el tratamiento es posible eventualmente desarrollar la parálisis de múltiples extremidades y funciones corporales.

Dr. John Shim is an orthopedic surgeon who has more than 25 years of experience. He is the President of ShimSpine, as well as a researcher and educator, serving as a Clinical Instructor at the University of South Florida Department of Orthopaedics and contributing chapters to medical textbooks on minimally invasive spine techniques.

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