El tratamiento del segmento de movimiento espinal C6-C7 incluye métodos tanto quirúrgicos como no quirúrgicos. Por lo general, primero se prueban los métodos no quirúrgicos. La cirugía puede considerarse cuando los tratamientos no quirúrgicos no logran aliviar el dolor o en casos en que progresa el daño grave de la médula espinal o del nervio C7.
En Este Artículo:
Tratamiento no quirúrgico para C6-C7
Los tratamientos no quirúrgicos comunes del segmento de movimiento C6-C7 incluyen:
Inmovilización
La inmovilización del cuello previene daños en las vértebras lesionadas.
El uso de un collarín o collar cervical después de una lesión aguda, como una fractura, puede ayudar a promover la curación de los tejidos y prevenir lesiones adicionales.
Fisioterapia
La fisioterapia puede ayudar a fortalecer los músculos del cuello, mejorar la postura y aumentar el rango de movimiento después de una lesión en el segmento de movimiento C6-C7. La fisioterapia generalmente se realiza bajo la guía de un fisioterapeuta y puede incluir ejercicios, estiramientos, terapia manual, masajes y/u otros tratamientos.
Ver Fisioterapia para el alivio del dolor de cuello
Otros tratamientos no quirúrgicos incluyen la tracción cervical, la acupuntura, la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS), la terapia cognitivo-conductual y la biorretroalimentación.
Manejo del dolor
El dolor en C6-C7 puede originarse en huesos, nervios o músculos, y a veces persiste durante meses. Algunos métodos para controlar este dolor son:
Medicación
Los medicamentos con y sin receta pueden ayudar a reducir el dolor de cuello.
Se utilizan medicamentos de venta libre y con receta para tratar el dolor proveniente de C6-C7. Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), los opioides, el tramadol y/o los corticosteroides son algunos ejemplos de medicamentos para el dolor que pueden utilizarse.
Inyección
Las inyecciones de esteroides ayudan a reducir la inflamación y el dolor proveniente de los segmentos espinales del cuello.
El dolor del nervio espinal proveniente de C7 puede tratarse con inyecciones de esteroides en el espacio epidural, alrededor del propio nervio C7, o inyecciones en la articulación facetaria de las vértebras C6 y C7. Los riesgos de estos procedimientos de inyección incluyen hematoma, sangrado y daño nervioso. Por lo general, se utiliza guía fluoroscópica (rayos X) con contraste radiopaco para la correcta colocación de la aguja, lo que ayuda a mejorar la precisión diagnóstica y disminuir los riesgos del procedimiento.
Tratamiento quirúrgico para C6-C7
La cirugía de columna cervical puede considerarse como tratamiento de último recurso en casos en que la compresión de una raíz nerviosa o de la médula espinal cause o empeore déficits neurológicos. Algunos ejemplos incluyen el empeoramiento del entumecimiento y/o la debilidad en el brazo, o problemas para caminar o para coordinarse. La cirugía también puede realizarse para mejorar la estabilidad del cuello después de una fractura o luxación grave.
Ver Cirugía para el dolor de cuello
Las cirugías comunes realizadas en el segmento de movimiento C6-C7 incluyen:
Cirugía para extirpar todo o parte de un disco
Los discos cervicales pueden ser reemplazados por un injerto óseo o un disco artificial según el tipo de cirugía.
La extirpación de un disco herniado o degenerado puede ayudar a aliviar la presión sobre las raíces nerviosas comprimidas, reduciendo el dolor radicular. Las cirugías de disco incluyen:
Si bien algunos procedimientos implican la extirpación de una parte del disco, la mayoría de las cirugías de columna cervical incluyen la extirpación del disco completo y su reemplazo con un injerto óseo (para fusión) o un disco artificial. Las vértebras adyacentes pueden fusionarse con placas y tornillos tras el procedimiento en el disco.
- Discectomía y fusión cervical anterior (ACDF)
- Cirugía de reemplazo del disco cervical
- Descompresión cervical posterior
Cirugía en las vértebras
La extirpación de porciones de hueso excesivamente crecido (espolones óseos) y/o la extirpación de parte de una vértebra pueden ayudar a aliviar la presión sobre los nervios comprimidos. Algunos ejemplos de cirugías en las vértebras son:
Dependiendo de la gravedad o la ubicación de la lesión, se pueden realizar uno o más procedimientos al mismo tiempo. En muchos casos, el alivio de los síntomas se experimenta dentro de algunas semanas después de la cirugía.
Los riesgos de complicaciones graves como sangrado excesivo, parálisis, infección, entre otros, deben entenderse antes de proceder con la cirugía.