El diagnóstico preciso de la disfunción de la articulación sacroilíaca puede ser difícil porque los síntomas son similares a los de otras afecciones frecuentes, incluidas otras condiciones mecánicas de dolor de espalda, como síndrome facetario, como también otras afecciones de la columna lumbar incluida la hernia de disco y la radiculopatía (dolor a lo largo del nervio ciático que irradia hacia abajo por la pierna).

Normalmente se llega a un diagnóstico a través del examen físico (eliminación de otras causas) o mediante una inyección (que se usa para bloquear el dolor).

Examen físico para determinar la fuente de dolor

En un examen físico, el médico puede intentar determinar si la articulación sacroilíaca es la causa del dolor a través del movimiento de la articulación. Si el movimiento recrea el dolor del paciente, y no existe otra causa que pueda explicar el dolor y los síntomas (como una hernia de disco en una resonancia magnética), la articulación sacroilíaca podría ser la causa del dolor.

Existen varias pruebas de provocación ortopédica que pueden usarse para intentar reproducir los síntomas asociados con la disfunción de la articulación sacroilíaca. Como regla, varias pruebas positivas que reproducen el dolor específicamente ubicado en la articulación sacroilíaca mejoran la probabilidad del diagnóstico de disfunción de la articulación sacroilíaca.

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Por ejemplo, un examen físico puede incluir:

  • El paciente puede acostarse boca arriba sobre el borde de una camilla con la pierna del lado afectado colgando del costado de la camilla hacia el piso o apoyada sobre una banqueta de manera tal que la articulación sacroilíaca quede sobre el borde de la camilla.
  • La rodilla opuesta puede llevarse hacia el pecho para aislar todavía más la articulación SI sobre el lado de la pierna que está colgando. En esta posición, no hay apoyo para la articulación de la cadera, y presionar sobre la cresta ilíaca (pelvis) o la parte superior del muslo puede reproducir el dolor del paciente.
  • Se debe tener cuidado de ubicar el dolor directamente sobre la articulación SI ya que otras estructuras de la columna lumbar y la pelvis también sufren estrés en esta posición.

Inyecciones para determinar la fuente de dolor

Una inyección en la articulación sacroilíaca, a veces denominada un bloqueo de la articulación sacroilíaca, puede ser una prueba diagnóstica útil. El médico debe tener amplia experiencia y mucha habilidad para insertar una aguja en la parte correcta de la articulación sacroilíaca. Por este motivo, la inyección se guía generalmente con rayos X para asegurarse de que se inyecta correctamente en la articulación. En algunas ocasiones, se inyecta un tinte para visualizar mejor la articulación. Esto se llama artrografía.

En esta prueba, un médico usa una guía fluoroscópica (radiografías en vivo) e inserta una aguja en la articulación sacroilíaca para inyectar lidocaína (una solución anestésica). Si la inyección alivia el dolor del paciente, se puede inferir que la articulación sacroilíaca es la causa del dolor. Generalmente, se inyecta al mismo tiempo una solución de esteroides para disminuir la inflamación en la articulación sacroilíaca y reducir el dolor.

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