No existe una prueba diagnóstica sencilla para el síndrome del piriforme que causa irritación del nervio ciático. La afección se diagnostica principalmente basándose en los síntomas del paciente y en un examen físico, y después de excluir otras posibles causas para el dolor del paciente.

Síntomas del síndrome del piriforme

Lo más frecuente es que los pacientes describan una sensibilidad aguda en las nalgas y un dolor similar a la ciática que desciende por la espalda hasta la parte posterior del muslo, pantorrilla y pie. Los síntomas típicos del síndrome del piriforme pueden incluir:

  • un dolor sordo en las nalgas
  • dolor que desciende por la parte posterior del muslo, pantorrilla y pie (ciática)
  • dolor al subir escaleras o pendientes
  • mayor dolor después de estar sentado mucho tiempo
  • rango de movilidad reducido en la articulación de la cadera

Los síntomas del síndrome del piriforme con frecuencia empeoran después de estar sentado mucho tiempo, caminar o correr, y pueden mejorar después de acostarse sobre la espalda.

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Diagnóstico del síndrome del piriforme

El diagnóstico del síndrome del piriforme se basa en una revisión de la historia clínica del paciente, un examen físico y posiblemente pruebas de diagnóstico.

El síndrome del piriforme con frecuencia se diagnostica después de descartar otras posibles afecciones que podrían estar causando los síntomas del paciente, como hernia de disco lumbar o disfunción de la articulación sacroilíaca .

Examen físico
El examen físico incluirá un examen de la cadera y piernas para ver si el movimiento aumenta el dolor en la parte inferior de la espalda o en las extremidades inferiores (ciática).

Por lo general, el movimiento de la cadera recreará el dolor. El examen también identificará o descartará otras posibles causas de la ciática, como realizar pruebas para detectar sensibilidad local y fortaleza muscular.

Historia clínica
Una historia clínica incluye una revisión profunda de los síntomas del paciente, como las posiciones o actividades que mejoran o empeoran los síntomas, el tiempo que hace que tiene los síntomas, si estos comenzaron gradualmente o después de una lesión, y los tratamientos que se han probado.

También incluirá una revisión de las afecciones que podrían estar presentes en la familia del paciente, como artritis.

Pruebas de diagnóstico
Las radiografías y otros estudios de imagen de la columna no pueden detectar si el nervio ciático está irritado en el músculo piriforme. No obstante, se pueden realizar pruebas diagnósticas (como radiografías, resonancias magnéticas y pruebas de conducción nerviosa) para excluir otras afecciones que pueden causar síntomas similares a los del síndrome del piriforme.

Una inyección de anestesia con o sin esteroides puede ayudar a confirmar si el músculo piriforme es la causa de los síntomas.

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